domingo, 16 de octubre de 2011

Chapeau Exotic

Las chapeau son una rama de las cervezas De Troch, una cervecería artesanal con más de 100 años de experiencia fabricando cervezas artesanales.

En esta ocasión vamos a hablar de la Chapeau Exotic. Se trata de una cerveza con sabor a piña (el cual obtiene del zumo de piña, que representa un 20% del total de la botella). Al contrario que otras cervezas aromáticas, no se utilizan frutas durante su fermentación, sino que se le añade el zumo posteriormente.

Su producción se lleva a cabo mezclando varios tipos de lambic a los cuales se les agrega, después de la segunda fermentación, zumo de piña (o de cualquiera de los otros sabores que fabrican) para macerar. Es, por tanto, una cerveza de generación espontánea macerada con zumo de fruta.

Este proceso de elaboración recuerda en algunos aspectos al de la sidra. De hecho, por su color dorado y las burbujas de pequeño tamaño que crean su espuma, se la relaciona con la sidra achampañada. Al beberla lo primero que se notan es una gama de aromas tropicales, seguido por el gusto habitual de la cerveza y acaba con un sabor a piña que se queda en la boca durante un largo rato.

Cervezas Lambic de fermentanción espontánea

Las Lambic son las reliquias de la cultura cervecera, de fermentación espontánea y alto contenido en trigo, hoy patrimonio casi exclusivo de las riberas del río Senne, que pasa por Bruselas, y de una pequeña y bella comarca en los alrededores de esta ciudad, conocida como el Pajottenland... aunque también se producen cervezas por actuación natural y espontánea de le levadura de cerveza en otros puntos aislados del planeta.

Como decíamos, el proceso de elaboración de estos tipos de cervezas tiene más que ver con la vinificación que con el proceso de fabricación de la cerveza habitual. 

Por un lado, las bacterias que intervienen en la fermentación son salvajes e incontroladas (están en el aire). Por otra parte, la crianza de los mostos se realiza en grandes barricas de roble, bajo el velo de flor que produce la levadura natural, exactamente como el vino de Jerez. Durante esta segunda fermentación lenta, también como el vino, los mostos pierden todos sus azúcares, al mismo tiempo que generan un gas carbónico similar al del champán.

Finalmente, para la obtención de los distintos productos, se mezclan los mostos fermentados (Lambic) de un año con los del anterior, operación similar a la empleada en la elaboración de los vinos andaluces de solera.

Las cuatro variedades belgas de cervezas de fermentación espontánea conocidas genéricamente como Lambic son:

La Gueuze, fabricada con un 50% de trigo y un 50% de cebada. Es una cerveza vinosa, carbónica, ácida, refrescante y muy espumosa, con unos 5,5º de alcohol. Acompaña divinamente al queso, al paté, los embutidos... así como las ostras y los mariscos en general.

La Kriek es una Lambic endulzada por la maceración de cerezas enteras durante al menos cinco meses. Su color es deslumbrante y su sabor guarda un equilibrio perfecto entre el dulce frescor que le proporciona la acidez característica y la pulpa de la cerveza y el toque amargo de la madera del hueso.

La Framboise es similar a la Kriek, con la diferencia de que debe su dulzor y su color a la maceración de las frambuesas en lugar de cerezas.

El Faro es una Lambic muy especial y muy antigua, en su elaboración se mezclan Lambic de unos 5º ó 6º con una Lambic de 3º fuertemente endulzada con azúcar.